La costera del BONITO
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| Sus " aletas en V " demuestran que se trata de un pescado azul. Foto EL NAJO 2016 |
Pertenece a la familia Scombridae, su
cuerpo parecido a la caballa, aunque se diferencia por su tamaño y por tener la
segunda aleta dorsal justo detrás de la primera, puede alcanzar más de 10 kg.
De peso y unos 80 cm de largo, se reproduce en la primavera y a principio del
verano.
Su mejor momento para la pesca va de
junio a octubre, es su mejor momento para su consumo en fresco y para las
industrias conserveras.
La captura de tan beneficioso pescado de
temporada se pescaba siglos atrás con pequeñas embarcaciones de remo y vela,
con el arte de “ Curricán “ o “ a la cacea “ que es una técnica de pesca con
anzuelos.
Como valor nutricional es muy interesante
ya que es rico en vitamina B3, hierro, proteínas, calcio, potasio, yodo zinc,
etc..
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| Foto EL NAJO |
Recomendado sobre todo para el desarrollo
muscular, durante la infancia, adolescencia y embarazo, etapas sin duda donde
es necesario un mayor aporte de estos nutrientes por dicha vitamina B3, este
alimento es muy beneficioso para el sistema circulatorio, diabetes o artritis.
A la hora de cocinarlo se puede hacer de
diferentes maneras: Asado a la plancha, al horno, frito con pimientos rojos, en
salsa, encebollado y para embotarlo en tarros de cristal de manera artesanal o
comprarlo ya preparado de las numerosas fábricas que hay en algunas localidades
marineras como por ejemplo SANTOñA en Cantábria.
Las fotos son de esta mañana, hemos
estado en una pescadería lonja para comprar un bonito para “ embotar en tarros
de cristal “ y otro para ir comiendo y cocinarlo de diferentes maneras, así
como para congelar dos hermosas “ Ruedas “ allá para las Navidades, me gusta
preparar una buena cazuela de bonito a la americana para esos días.
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FOTO EL NAJO
Pedro Eguillot Atteridge 1.877-1.937 hizo una oda al marmitaco el 22-9-1.932. Lo publicó en el libro de cocina de la Marquesa de Parabere fue un libro que muchas bilbainas tenían en sus casas.
Surca la mar la lancha bonitera,
el acerado pez que a ella se arroja
víctima cae de su codicia fiera.
Mientras tanto el mutil, en la caldera,
hierve el aceite sobre la brasa roja.
Unas cebollas de su piel despoja
y pica bien con prontitud ligera.
De un bonito la carne palpitante
corta en pequeños trozos , que sofríe
con buen tomate y pimiento picante,
luego con agua hirviente lo deslie.
Y al caer el instante
en el que cesa la áspera faena
de patatas bien limpias y cortadas
la caldera se llena
y cuando blandas y guisadas
y sintiendo va su ánimo flaco
tras la labor penosa, el marinero,
a un aviso jovial del cocinero,
se apresta a devorar el marmitaco.
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